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¿Qué es la Cuaresma? La Cuaresma es el Tiempo Litúrgico que nos prepara para celebrar la Pascua o Fiesta de la Resurrección del Señor. Dura 40 días. Empieza el Miércoles de Ceniza (25 de febrero del 2009) y culmina el Domingo de Ramos (05 de abril de 2009). La Cuaresma, es un tiempo de reconciliación, de unirnos más a Dios como hijos suyos que somos y entre nosotros como hermanos. ¿Por qué vivir la Cuaresma? Porque es un tiempo especial en el que nos dedicamos a volver a nuestra naturaleza de Hijos de Dios: pedimos perdón por nuestras faltas, hacemos sacrificios por nuestra santificación y nos preparamos personal y comunitariamente para recibir en la Pascua a Cristo Resucitado. Por ello, el color litúrgico de la Cuaresma es el morado. Significa penitencia. En este tiempo en las Iglesias no se utilizan flores para adornar el altar, ni se usa música festiva. Durante las celebraciones eucarísticas se omiten los cantos de Aleluya y Gloria. Se percibe un ambiente de mucha austeridad con el objetivo de ayudar a nuestra reflexión. Buscando la reconciliación El equipaje excesivo es el pecado, el mal que realizamos por nuestro alejamiento de Dios. Por ello, en Cuaresma se promueven los dos sacramentos que nos absuelven y nos borran estas marcas: la Confesión y el Bautismo. Además, el ayuno, la abstinencia, la limosna y todo sacrificio se realiza con el fin de santificarnos. Asimismo, estas acciones realizarán un cambio personal, una renovación en nuestro espíritu que, por gracia de Dios, nos permitirá ser mejores personas. Vivir la Cuaresma es arrepentirnos de nuestras faltas, pedir perdón por ellas, reconciliarnos y así revalorar el amor que Cristo tuvo por nosotros en la Cruz, para después amarlo con alegría en el momento de su Resurrección.
En este día iniciamos la Cuaresma. En esta jornada, durante la Eucaristía, se realiza la imposición de las cenizas a todos los asistentes. El gesto de la ceniza tiene el sentido de “reconocer nuestra fragilidad y mortalidad que necesita ser redimida por la misericordia de Dios” (Directorio de Piedad Popular # 125). Así, reconociendo nuestra existencia necesitada de Dios, marcamos el inicio de nuestra preparación para estos 40 días. Al momento de marcarnos con la ceniza, el sacerdote menciona una de las dos fórmulas; “Recuerda que eres polvo y en polvo te convertirás”, remitiéndonos a nuestro estado de seres creados por voluntad de Dios (Cfr. Gén. 3,19) o “Conviértete y cree en el Evangelio” (Mc. 1,15) que destaca y resalta el compromiso de conversión que todos tenemos al vivir la cuaresma. |
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