VIVIENDO LA CUARESMA

Cada tiempo litúrgico tiene un objetivo. La Cuaresma busca la preparación y la reconciliación de los cristianos con su Creador. Pero ¿cómo vivirla de manera práctica?

Presentamos aquí algunas sugerencias.

  1. El Sacramento de la Reconciliación es muy importante durante la Cuaresma. Permite descargar nuestras faltas y sentirnos libres de corazón a través de la absolución de nuestros pecados. Es necesario, antes de recibir este sacramento, un buen examen de conciencia.
     
  2. El Rezo del Rosario nos permite meditar a través de los misterios diversas escenas que podemos asimilar en nuestras vidas, reconociendo la presencia del amor que Dios tiene por nosotros. Los misterios dolorosos ayudan a contemplar más el dolor, el sufrimiento que Cristo padeció por salvarnos.

  3. El Vía Crucis, forma de piedad popular muy practicada en estos 40 días de reflexión. Es también muy aleccionador. Recordando a través de las estaciones los diversos momentos de la Pasión de Cristo, vivimos más el sacrificio que Dios hizo por nosotros al entregar a su único hijo por nosotros.
     
  4. El Vía Matris. Siguiendo el Modelo del Vía Crucis, se practica el Vía Matris. Se trata de reflexionar la Vida de la Virgen María como un camino de fe y de dolor.
     
  5. Veneración de Cristo Crucificado. Contemplar a Cristo en la cruz es ser testigo del sufrimiento que soportó por nosotros. Esta práctica permite percibir a los creyentes el dolor que padeció por nuestros pecados, y nos lleva a un mayor sentimiento de arrepentimiento por nuestros pecados. Sin embargo, no debemos olvidar explicar el sentido que tiene la cruz como símbolo de victoria sobre la muerte.

  6. Lectura de la Pasión del Señor: Los días miércoles y viernes es muy recomendable la lectura de la Pasión del Señor. Esta parte del Evangelio suscita sentimientos de auténtica piedad: arrepentimiento de las culpas cometidas, compasión y, sobretodo, la comprensión de la Muerte de Cristo como remisión de nuestros pecados. 
     
  7. Retiros y Jornadas: Practicar ejercicios de espiritualidad es analizar, profundizar y mejorar nuestra relación con Dios. En Cuaresma, durante jornadas y retiros, personales o comunitarios, esto sirve para acercarnos espiritualmente a Dios.

  8. Cursos de Formación - Catequesis: Mejorar nuestro conocimiento religioso acrecienta nuestro amor por la Iglesia y, sobretodo, nuestro amor por Dios. Los cursos de formación y otras formas de catequesis permiten comprender más el amor que Dios tiene por nosotros y perdonarnos.
     
  9. El Ayuno y la Abstinencia: Dejar de percibir voluntariamente ciertos alimentos o gustos personales (abstinencia) o dejar de comer (ayuno) y ofrecer este acto a Dios nos santifica. A la vez, nos identifica con otros hermanos que sufren hambre y es un aliciente para hacer un sacrificio por ellos.

  10. Dar limosna: Participar aliviando el dolor de otro hermano y compartir su sufrimiento dejando de lado nuestro egoísmo y haciendo un esfuerzo por ellos es santificarnos. Es un deber del corazón aprender a compartir, y más aún en Cuaresma.