Diferentes pero iguales: la paz para todos

Unidos por la paz

Cardenal Dieudonné Nzapalainga con el Imán Omar Layama, presidente de la Central African Islami Community
Foto: Getty Images

Cuando el 23 de marzo de 2013 los rebeldes Seleka, amenazaron la paz tomando por la fuerza el poder en la República Centroafricana, expulsando a Francois Bozize y sustituyendo con Michel Djotodia, se abrió camino entre la población cristiana el proyecto de una reacción armada que provocó la creación de las milicias «anti-Balaka».

El conflicto que surgió sumió al país en el caos absoluto, acabó con la paz y provocó la muerte de miles de personas. El régimen de Djotodia, que se distinguió desde sus primeros días por la violación de los derechos humanos y civiles, tuvo vida breve pues fue debilitándose poco a poco (gracias incluso a la intervención francesa, que envió 1600 hombres).

En enero de 2014, el líder de los Seleka se vio obligado a renunciar. A partir de entonces, la República Centroafricana, crónicamente inestable, vive en un estado de tensión permanente en medio de una aparente paz, y asiste a un inédito endurecimiento de las relaciones entre cristianos y musulmanes.

Hermanos por la paz

Justamente en el momento más delicado de los enfrentamientos, en diciembre de 2013, cuando las milicias «anti-Balaka» lanzaron una espantosa campaña militar en contra de los musulmanes, el cardenal Dieudonné Nzapalainga acogió en su residencia al Imán Omar Layama, presidente de la Central African Islami Community, y a su familia.

A raíz de esto, ambos líderes se convirtieron en un modelo de convivencia y de amistad más allá de las diferencias: el purpurado y el líder musulmán lanzaron un mensaje de paz al país y al mundo entero, azotado por conflictos de alguna manera relacionados con religiones y culturas, y se ganaron el significativo título de los «gemelos de Dios».

Diferentes y unidos

Ambos, a quienes se sumó inmediatamente Nicolas Guérékoyame-Gbangou, el presidente de la Alianza Evangélica de la República Centroafricana, han obtenido el aprecio de muchos, el apoyo de Papa Francisco, pero también provocaron fuertes críticas entre sus correligionarios, que consideran «blasfema» esta amistad.

El cardenal Nzapalainga, en una conversación con Vatican Insider, habló sobre la situación actual en su país, sobre las esperanzas de paz, sobre el papel fundamental para el proceso de reconciliación que pueden desempeñar los líderes religiosos y sobre la especial amistad que tiene con el Imán.

¿Quieres leer la entrevista? Sigue el enlace al artículo original en Vatican Insider.

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