El ejemplo de la Sagrada Familia

La Sagrada Familia de Nazaret

¿Cómo podemos tener una familia similar a la familia de Jesús?

El domingo posterior a la Navidad, la Iglesia celebra la fiesta de la Sagrada Familia. Es una celebración reciente, introducida en el año 1983, y que en cierta medida es una respuesta a las crisis en la familia actual. En este artículo analizaremos tres valores ejemplares que demostró la familia de Jesús, y que son especialmente relevantes para las familias hoy en día.

Silencio

Tal vez sea irreal pensar que el hogar de Nazareth fue silencioso. Pero lo que sí sabemos es que sus integrantes supieron valorar el silencio. Por ejemplo, nos cuenta el evangelista san Lucas que, cuando Jesús en su niñez se quedó en el templo y lo encontraron después de tres días, María “conservaba cuidadosamente todas estas cosas en su corazón.” Jesús seguramente aprendió en su hogar la importancia de la meditación silenciosa, como cuando le presentaron a la mujer adúltera y, antes de responder, guardó silencio y escribió en la arena; o cuando, presentado a Poncio Pilato, guardó silencio y no respondió a sus preguntas.

¿Será posible que, entre tanta música, películas, videojuegos, entretenimiento, ruido y diversión, nuestros hogares hayan perdido poco a poco la capacidad de atesorar el silencio? Busquemos tener momentos donde, al alejarnos del ruido, podamos contemplar, meditar y comprender el propósito de cuanto sucede, no sólo en nuestras vidas, sino también en quienes nos rodean.

La Sagrada Familia


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Servicio

En el Hogar de Belén, el servicio fue una virtud que destacó. De más está decir que Jesús comprendía la importancia y el valor de ser servicial: “el que quiera ser servido, que se haga el servidor de todos”, enseñó a sus discípulos. De igual manera María (la esclava del Señor), siendo una invitada a las bodas de Caná, demostró su espíritu servicial al buscar ayudar a que no faltara el vino para la celebración.

En nuestras familias, ¿buscamos servir al otro, o buscamos ser servidos? ¿Pensamos que ya hemos hecho bastante por quienes nos rodean, o nos preguntamos constantemente cómo podemos servirles de mejor manera?

Fe

Tanto María como José recibieron mensajes divinos respecto a la familia que conformarían. Tal vez a muchos de nosotros nos intimidaría que nos anuncien que el Hijo de Dios, el Mesías, el Dios con nosotros, nacerá en nuestro hogar. Pero, por el contrario, los padres de Jesús abrazaron con fe activa este mensaje, superando todo miedo, duda y preocupación, y buscando llevar a cabo día a día la voluntad de Dios para sus vidas.

¡Busquemos fortalecer nuestra fe, y transmitirla a todos en nuestro hogar! Que la fe sea la fuerza que nos empuje a ser mejores cada día, y a luchar para construir una familia mejor, y un mundo mejor.


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