Advocaciones Marianas
Nuestra Señora de la Caridad del Cobre
Cuba
Fiesta: 8 de Septiembre
La tradición cuenta que en los primeros años del siglo XVII, dos indígenas y un niño negro esclavo de aproximadamente diez años, salieron en busca de sal desde Barajagua a la bahía de Nipe. Los dos indígenas se llamaban Juan de Hoyos y Rodrigo de Hoyos y el niño, Juan Moreno, se los recuerda como “los tres Juanes” Estas tres personas que trataban de encontrar sal, sólo pudieron llegar hasta la mitad de la Bahía de Nipe, a Cayo Francés, donde acamparon para refugiarse de una tormenta que se avecinaba.
Pasado el temporal, reanudaron su viaje rumbo a las salinas de la costa. Pero de repente vieron venir un objeto blanco que flotaba sobre las olas y se les acercaba lentamente. Al principio creyeron que era un ave marina o ramas secas, pero aproximándose, vieron que se trataba de una imagen de la Virgen María con el niño. La tabla en donde estaba la pequeña estatua tenía una inscripción que decía: “Yo soy la Virgen de la Caridad”, y según se cuenta, a pesar de la tormenta y del movimiento de las olas, ni la imagen de la Virgen, ni su ropa estaban mojadas.
Después los tres volvieron a Barajagua y la estatua de la Virgen fue instalada en una ermita del lugar, pero la imagen desapareció una noche y reapareció en la mañana, el hecho se repitió dos o tres veces más, hasta que los pobladores pensaron que la Virgen quería cambiar de lugar y fue colocada en el altar mayor de la iglesia parroquial, en donde estuvo unos tres años, pero también de allí desaparecía en algunas ocasiones.
Cierto día una niña, llamada Apolonia, subió hasta el cerro de las minas de cobre donde trabajaba su madre y vio la imagen de la Virgen de la Caridad en la cima. Los pobladores pensaron entonces que ella quería estar allí y tiempo después llevaron la estatua de la Santísima Virgen hasta su nuevo altar en ese lugar.
La imagen de la Virgen de la Caridad es pequeña y su rostro es redondo. En el brazo izquierdo sostiene al Niño Jesús quien en una mano tiene un globo terráqueo. El 10 de mayo de 1916, el Papa Benedicto XV, la proclamó Patrona de la isla. |