Advocaciones Marianas
Virgen de Cocharcas
Fiesta: 10 de Septiembre
Sebastián Quinchi, joven que vivía en el distrito de Cocharcas, provincia de Andahuaylas, departamento de Apurímac, sufrió un terrible accidente en el que su muñeca fue atravesada por astillas de maguey. En su tierra lo menospreciaron por este problema, por lo que buscó trabajo en el Cusco. Allí le contaron que existía un santuario dedicado a la Virgen en el Collao, al borde del Titicaca, donde se realizaban grandes prodigios. Lleno de confianza, fue a Copacabana a buscar aquel lugar.
Ya en camino, una noche tuvo un sueño sobrenatural. Al despertar, descubrió que las astillas ya no estaban en su muñeca, y no había sufrido dolor ni lesión algunos. Lleno de alegría, al llegar al santuario, prometió a la virgen que, en retribución, llevaría una réplica de su imagen a Cocharcas.
Buscó limosnas en La Paz y en Potosí con las que compró una réplica de la imagen hecha por el mismo autor de la original. Al partir, el prior del santuario le incautó la escultura. Parece que imaginó que Sebastián había recogido limosnas en nombre de la Virgen del Lago, sin la autorización competente. Finalmente, pudo recuperarla tras realizar muchas acciones.
Se cuenta que se realizaron muchos milagros a los pobladores que daban vivas y vítores a la Madre de Dios representada en esa imagen durante su traslado.
Ya en Urcos, el sacerdote del poblado cuestionó la obtención de la imagen y el alboroto que Sebastián causó al regresar a su pueblo, por lo que, al avisar al obispo de los hechos, éste ordenó que decomisaran la imagen, y que condujesen a Sebastián a casa del purpurado.
El pobre Sebastián fue encarcelado y la imagen llevada a una iglesia. Luego de aclarar todo, dejaron que Sebastián prosiga sus viajes. Además, el obispo facultó la veneración de la imagen en San Pedro de Cocharcas y la fundación de cofradías en los otros pueblos. |