El Rosario
Santa María
Maria, nuestro modelo
Oraciones Marianas
Poesías marianas
Advocaciones marianas
P. Peyton
Formación
Enlaces de interés
Contactos

 


Congregación de Santa Cruz

Suscríbete a las actualizaciones de nuestro site

Visitantes hasta el momento:

Untitled Document

AMO A MI MADRE

Necesitamos Amar a María como
Madre Nuestra y Madre de La Iglesia

 

R. P. Jaime Phalan
Asesor Nacional
Apostolado del Rosario en Familia

Recientemente volví a mirar, como me gusta hacer de vez en cuando, La Pasión del Cristo de Mel Gibson. Una vez más me impresionaba la bella, sensible y auténtica manera en que la película presenta a la Virgen María: capta el profundo sentido de la devoción a la Madre de Jesús que los cristianos siempre han guardado como un tesoro. Se trata de lo que sabemos desde la Biblia, una verdad que la experiencia de cada nueva generación de cristianos re-confirma. Es una realidad objetiva que no hemos inventado: María es Madre de Dios y Madre nuestra.

La película muestra que Ella, por ser Madre de Jesús, ya es Madre de la comunidad de creyentes y que es modelo de fe para todos. Es Ella que, tan unida a Él, siente lo que siente, hasta reflejar a Cristo mismo. Es a Ella que el Señor puede confiar, en medio de lo que otros verían como su momento de fracaso, y sabe que Ella creerá y no tambaleará. Es Ella que comparte la pasión unida en corazón con Él. Cuán bello e impactante es el momento en que levantan a Cristo en la Cruz y al mismo momento se levanta María. La película le retrata con sus manos abiertas, ahora preparada para ser mediadora de amor y gracia.

Después de la Resurrección de Pentecostés, el Espíritu Santo ha guiado a la Iglesia para que comprendiéramos siempre aún más el papel de María en la Historia de la Salvación, y siempre desde lo que la Biblia deja claro: No la adoramos y no adoramos imágenes suyas. Cristo es el Único Salvador del Mundo. Sin embargo sí, amamos muchísimo a María, que es Madre de Iglesia, que tiene un papel único al lado de Su hijo y que es modelo para todo creyente.
¿Qué hay de malo puede haber en ello? Nada. Al contrario es un tesoro de nuestra fe.

Lamentablemente, polémicas y controversias innecesarias han alejado a muchos cristianos de esta devoción desde hace casi 500 años. Ayudaría a considerar dos puntos que son la fuente de mucha confusión:

1. Unos dicen que los católicos adoran imágenes. Esto no es difícil de explicar. Si alguien afirma esta idea, simplemente no entiende la fe católica. Una pintura o imagen de María u otro santo es como una fotografía. Las fotografías nos ayudan a recordar seres queridos y revivir momentos importantes. Así, imágenes de la vida de Jesús y los Santos han sido grandes aportes para la evangelización y catequesis. Sí, las tratamos con reverencia, como yo trato con mucho cariño la foto de mi querida madre terrena que llevo en mi billetera ya 22 años.

2. Otro punto es que nuestros hermanos separados quieren resaltar que Dios es todo, absoluto y el Único Salvador. Sí, estamos de acuerdo. Sin embargo, por su afán de defender este punto, les preocupa la devoción a María y los Santos, con miedo a que este respeto los lleve a alguna idolatría. No negamos que han habido abusos a veces a causa de la ignorancia de los fieles. Sin embargo, la larga experiencia de tantos grandes santos y místicos nos enseña que la verdadera devoción a María nos conduce a amar y seguir a Jesucristo siempre aun más. Lo que pasa, desgraciadamente, es que esta idea de los protestantes obstaculiza que ellos comprendan esta mediación de María. En el camino a Jesús va con nosotros María, como madre y guía.

Hermano: no tengas miedo de amar a la Madre que Jesús te ha dado (Juan 19, 25-27). Si no has practicado esta devoción, experiméntala sin prejucios. Descubrirás algo que te estaba esperando. Descubrirás algo realmente importante en la plena fe cristiana. Experimentarás el amor de Dios a través de María, la Madre de Cristo y Madre Nuestra. Comprenderás que no vives sólo. Más bien eres parte de una familia, una comunidad grande, una Comunión de los Santos: unos que pisan la tierra y tantos que nos preceden en la Fe. Verás en María una persona que ya es plenamente libre, en la plenitud de la vida de Cristo, como Dios desea que tú lo seas algún día. Levantarás tu voz, con Ella y todos los Santos en cantos de ¡Aleluya al Cordero, al Hijo de Dios y María, que dio su vida para que vivamos nosotros!

Que Dios y María te Bendigan.


Descargar


"Mi agradecimiento sería compartir aquella paz, amor, y unión que yo experimenté en un hogar donde se rezaba el Rosario. Esto sería mi misión y también sería el poder y energía de mi sacerdocio. Así nació la Cruzada del Rosario en Familia."

Padre Patrick Peyton, CSC
"My Story "


adds

 
   
  
   

 


Toda la web www.rosarioenfamilia.org.pe

Para ver algunos contenidos de este sitio, necesitará descargar e instalar:

Adobe Reader
Instala Adobe Reader
Adobe Flash Player

Si tienes comentarios sobre este sitio, envíalos a
webmaster@rosarioenfamilia.org.pe

Ultima actualización: 12/12/2007

© 2002 - 2007 Apostolado del Rosario en Familia - Perú, Derechos Reservados
Terminos y Condiciones de Uso