¡Oh Señora Nuestra, liberadnos!

Nuestra Señora de la Merced

El 24 de setiembre recordamos a Nuestra Señora de la Merced. En este artículo reflexionamos sobre el significado y valor de esta devoción.

Encuentro de caballeros

Cuenta la leyenda que, en la Barcelona del siglo XIII, la Virgen se les apareció por separado a San Pedro Nolasco, al Rey Jaime el Conquistador de España y a San Raimundo de Peñafort. Una vez que ellos se reunieron en Barcelona, discernieron que la voluntad de Dios y de María era que se fundase una nueva orden religiosa dedicada a liberar a los cristianos cautivos (en esa época, muchos cristianos habían sido tomados prisioneros a raíz de las guerras contra los moros). San Pedro Nolasco, con el aval de estos dos grandes caballeros, inicia una nueva orden, orientada a las obras de misericordia: de allí tomará su nombre (misericordia = merced).

Devoción, espiritualidad y labor

San Pedro Nolasco y sus frailes compartían una profunda devoción hacia la Virgen María; por ello, la eligieron como su patrona y guía. La espiritualidad de la Orden mercedaria tenía su fundamento en Jesús como liberador de la humanidad, y en la Santísima Virgen, la Madre liberadora. El anhelo de los mercedarios era ser caballeros de la Virgen María, al servicio de la obra redentora de su Hijo. La orden de Nuestra Señora de la Merced logró liberar exitosamente a miles de cristianos que se encontraban en cautiverio, como rehenes o prisioneros de guerra, llegando en ocasiones a entregarse a ellos mismos a cambio de la libertad de otros cautivos.


Lee también: “María, Auxilio de los Cristianos”


Los mercedarios en América y Perú

Virgen de las MercedesLos primeros frailes mercedarios llegaron a América con los conquistadores. Por un lado, procuraron el desarrollo espiritual de la ciudad edificando templos y conventos, entre ellos el templo que sirvió como primera parroquia de Lima antes de que se construyera su catedral. Sus esfuerzos se orientaron a la evangelización; otra de sus preocupaciones fue difundir la educación. En nuestro país la Virgen de la Merced ha tenido siempre un papel protagónico, siendo “proclamada el 20 de septiembre de 1730 “Patrona de los Campos del Perú”; “Patrona de las Armas de la República” el 22 de septiembre 1823; y al cumplirse el primer centenario de la independencia de la nación, la imagen fue solemnemente coronada y recibió el título de “Gran Mariscala del Perú” el día 24 de septiembre de 1921 ”, su fiesta y también día de las Fuerzas Armadas en el país.

Nuestra Señora de la Merced, ¡intercede por los cautivos!

Si bien la Orden de la Merced se inició en un tiempo donde los cristianos eran cautivos en un sentido físico, como prisioneros, hoy en día la liberación que proviene de Jesús y la intercesión de su Madre Santísima siguen siendo muy necesarias. Hoy en día son muchísimos los creyentes y no creyentes privados de su libertad a causa de vicios como el alcohol y las drogas; esclavos también de la desesperación, la depresión y la angustia; encadenados por una visión materialista despiadada que los reduce a cuánto poseen; sometidos por las demandas y exigencias laborales de un sistema cada vez más absorbente…

Frente a todos estos males, necesitamos recordar el bello intercambio que se dio en la Cruz y cuyo legado es eterno: la condena por la salvación, la justicia por la misericordia, el castigo por el perdón… No podemos perder la esperanza; al contrario, hoy debemos clamar con más fervor, insistencia y confianza:

Nuestra Señora de la Merced, ¡ten misericordia de tus hijos cautivos!


Lee también: “La Santa Alcaldesa de Lima”


 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.