Misericordia Divina

El segundo domingo de Pascua celebramos el Domingo de la Misericordia, instituido por San Juan Pablo II el año 2000, al canonizar a Santa Faustina Kowalska. Ella recibió visiones del Señor, en las que le pedía que difundiese la devoción a su Divina Misericordia, e incluso le pidió pintar un cuadro.

A petición de su consejero espiritual, escribió un diario, donde dejaba testimonio de sus experiencias y visiones, en el que deja un gran legado sobre la Misericordia de nuestro Señor. En este artículo compartimos un poco del contenido de este diario.

Mi Corazón está colmado de gran misericordia para las almas (…) Oh, si pudieran comprender que Yo soy para ellas el mejor Padre, que para ellas de Mi Corazón ha brotado Sangre y Agua como de una fuente desbordante de misericordia; para ellas vivo en el tabernáculo; como Rey de Misericordia deseo colmar las almas de gracias, pero no quieren aceptarlas (…)  Oh, qué grande es la indiferencia de las almas por tanta bondad, por tantas pruebas de amor (…)  Tienen tiempo para todo, solamente no tienen tiempo para venir a Mí a tomar las gracias.

Diario, 367

Si el alma ama sinceramente a Dios y está unida a Él interiormente; entonces, aunque por fuera vive en condiciones difíciles, nada tiene el poder de oprimir su interior. Y entre la corrupción puede ser pura e intacta, porque el gran amor de Dios le da fuerza para luchar y Dios Mismo la defiende de modo especial.

Diario, 1094

Lucha siempre con esta profunda convicción de que Yo estoy a tu lado. No te dejes guiar por el sentimiento, porque él no siempre está en tu poder, todo el mérito está en la voluntad.

Diario 1760

¿Por qué tienes miedo y tiemblas cuando estás unida a Mí? No Me agrada el alma que se deja llevar por inútiles temores. ¿Quién se atreve a tocarte cuando estás Conmigo? El alma más querida para Mí es la que cree fuertemente en Mi bondad y la que Me tiene confianza plenamente; le ofrezco Mi confianza y le doy todo lo que pide.

Diario, 453

Si se observara rigurosamente el silencio, no habría murmuraciones, amarguras, maledicencias, chismes, no sería tan maltratado el amor del prójimo, en una palabra, muchas faltas se evitarían. Los labios callados son el oro puro y dan testimonio de la santidad interior.

Diario 552

El amor del alma no es todavía como Dios lo desea. De repente el alma pierde la presencia de Dios. Se manifiestan en ella distintas faltas y errores con los cuales tiene que llevar a cabo una lucha encarnizada. Todos los errores levantan la cabeza, pero su vigilancia es grande.

Diario 96

En las pruebas trataré de ver la amorosa mano de Dios. No hay nada tan constante como el sufrimiento; él siempre hace fielmente compañía al alma. Oh, Jesús, en el amor hacia Ti no me dejaré superar por nadie.

Diario 227

El amor puro es capaz de grandes empresas y no lo destruyen ni las dificultades ni las contrariedades, si el amor es fuerte a pesar de grandes dificultades, también es perseverante en la vida cotidiana, gris, monótona. Sabe que para agradar a Dios, una cosa es necesaria, es decir hacer las cosas más pequeñas con gran amor, amor y siempre amor.

Diario 140

En la homilía de la misa de canonización de Santa Faustina, San Juan Pablo II dijo: “La misericordia divina llega a los hombres a través del corazón de Cristo crucificado: “Hija mía, di que soy el Amor y la Misericordia en persona», pedirá Jesús a sor Faustina (Diario, p. 374). Cristo derrama esta misericordia sobre la humanidad mediante el envío del Espíritu que, en la Trinidad, es la Persona-Amor. Y ¿acaso no es la misericordia un «segundo nombre» del amor, entendido en su aspecto más profundo y tierno, en su actitud de aliviar cualquier necesidad, sobre todo en su inmensa capacidad de perdón?”

Recordemos siempre, pero hoy en especial, que Dios es amor, misericordia, y no tengamos miedo de acudir a Él, con la misma confianza del hijo que corre a los brazos de su Padre.


Fuentes:

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